PERDÓN, dar nuestros dones.
No existe el perdón si no hay un ejercicio empático y sincero de amplia comprensión. Tenemos que hacerlo totalmente entregados a nuestro ser ilimitado , sin limitantes filtros. De ser a ser, de alma a alma , integrando los posibles pactos de aprendizaje, aceptando nuestros espejos de entendimiento a través del amor verdadero y sin condición, esto es el PERDÓN verdadero. El perdón siempre tiene que ver con nosotros mismos , las demás personas son sencillos canales de entendimiento y hermanos del medrar colectivo. Es fácil perdonar pequeñas cosas y banalidades, mas el verdadero ejercicio integrativo de unidad consciente, parte por perdonar lo que verdaderamente sentimos que agrede o atenta contra nuestros valores . Por encima del dolor y en su curación esta siempre la incondicionalidad, la aceptación como herramienta y el autoconocimiento de nuestra mediocridad en el desarrollo del ego, usemos esto como cimiento y escalón de nuestra naturaleza, para llegar a nuestra propia ...