¿QUE ES VERDAD? YO SOY VERDAD
Cada uno de los pensamientos crea una realidad
individual, así como cada uno de los sentimientos crea una manera de discernir
esa realidad.
Estas dos
premisas marcan el futuro a través de lo que hacemos en el momento presente. La
vida no es más que el enlace de miles de millones de momentos presentes que
construyen futuro con el bagaje personal y los cimientos del pasado. Dejar
fluir y no interrumpir los mandatos del “cerebro corazón” es una opción
a menudo descartada por la propia razón, ya que hacemos de ésta la propia
existencia, llegando a pensar que el raciocinio, al diferenciarnos del resto de
los seres vivos, es la realidad absoluta, cuando tan solo lo es de una manera
relativa y limitada.
¿Acaso no
puedo variar conscientemente un pensamiento?
¿Acaso no
puedo estar pensando algo y variar ese pensamiento e incluso pensar que estoy
pensando?
¿Acaso no
puedo pensar sobre el pensamiento que tengo en un preciso momento?, por
ejemplo “qué tontada se me ocurrió, qué
bobada estoy pensando…” entonces, ¿quién es el que cambia ese pensamiento y se
da cuenta de todo esto?
¿Acaso es el
propio pensamiento?
¡No!, es uno
mismo quien tiene esa capacidad, por lo cual siempre estaremos por encima del
pensamiento y de esa razón relativa que tengo, esa capacidad de variar los
pensamientos e incluso de aprender cómo modificar los sentimientos que me
producen.
Quizás uno de
los secretos está en el fluir y aceptar libremente los pensamientos, eligiendo
cuáles de ellos nos suman y cuáles de ellos nos restan. El entender que todos
son necesarios sería interesante ya que todos ellos nos pertenecen. Algunos hay
que desecharlos sin más y otros han de ser bienvenidos. Es realmente increíble
llegar a entender que con tales pensamientos y sentimientos podemos crear
riqueza interior para después ofrecer, y así no tener la necesidad de que sean
otras personas las que cambien sus conductas para hacernos felices, sino
ganarnos ese privilegio porque en realidad nos pertenece.
Si analizamos los hechos de los que suponemos
que depende nuestra felicidad nos daríamos cuenta de que quizás damos el valor
de una décima parte a lo que realmente depende de nosotros mismos de una manera
directa. Si éste es el peso que le damos realmente es cuestión de lotería o
suerte el encontrar la felicidad, cuando el problema verdaderamente radica en
el entendimiento de la propia felicidad. El suceso es parecido a cuando hacemos
peticiones o hablamos con otras personas sobre las cuestiones que tenemos que
hablar con nosotros mismos. Realmente nuestro yo es sabio: saber qué es lo que
me viene bien, las cosas que pueden hacernos bien o mal para sentirnos mejor,
eso sí de una manera responsable y sin que interrumpa el libre albedrío de las
personas que nos rodean. De otra manera no sería ni estable ni preciso.
Las personas proyectamos en nuestro mundo lo que
tenemos dentro. Si somos incapaces de ver altruismo, compasión y amor, respeto,
honestidad y abundancia, ¿qué puedo ofrecer al mundo? Tampoco podría sentirme
merecedor real de tales riquezas. Nadie tiene la capacidad de caminar por
nosotros, nadie puede crecer por nosotros. Por ese motivo, solamente creciendo
desde la aceptación de nuestra propia imperfección, y desde dentro, para
ofrecer después, es posible avanzar en el camino del entendimiento de uno
mismo.
En definitiva,
esto es medrar. El corazón es nuestro guía, jamás se confunde. Hay que aprender
a usar esta magnífica brújula para no perdernos y disiparnos. Aprendemos desde
el amor y desde el hacer, el errar es necesario tanto para aprender como para
entender qué es lo que no nos hace bien. No importa el caer, importa el
levantarse. Si caemos mil veces y mil veces levantamos habremos aprendido cien
veces más que quien por temor o comodidad cae diez y levanta otras diez. ¡Sí!
Los dos están en pie y quizá uno con menos cicatrices que el otro, pero ¿quién
ha tenido más posibilidades de experimentar la vida? ¿Quién ha tenido más
participaciones en su propia vida a través de las vivencias?
En realidad
no es otra cosa que construirse a si mismo sanándote también, aceptando y
construyendo de cada error cometido y de cada logro conseguido.
Focaliza tu
energía en ser tus sueños, no tan sólo en tener sueños o
perseguirlos
Cree en ti
como guía de futuro para que en el camino de la vida tu luz ilumine cada paso.
Dedicado a mis maravillosos compañeros de la
“Escuela de Talento e Inteligencia Emocional” con los que tanto he compartido
este largo fin de semana. Y muy especialmente a Yago Lamela que falleció el día
de ayer, Me quedo con tus saltos, tu esfuerzo diario y tu sonrisa. Gracias
amigo

