DECISIONES DE VIDA

  Hay situaciones en la vida y “situaciones de vida”. Las primeras son bastante genéricas y a menudo dependen de innumerables circunstancias que engloban muchas cuestiones y personas. La edad, la familia, la cultura y educación, el lugar geográfico, la pareja, el trabajo o su ausencia, etc. Todo esto termina por manejar el día a día,  mientras la vida se nos escapa entre los dedos sin poder controlarla y sostenerla. Damos demasiado peso y el poder de nuestra vida a terceros  haciendonos esclavos de todas esas circunstancias. Con todo esto tenemos que ir lidiando y montando un complejo puzzle de un millón de piezas, donde alrededor de la mesa está todo nuestro entorno: desde el vecino hasta el panadero, desde las notas del peque hasta la factura de la luz, donde todo ha de encajar y donde la interconexión no es equitativa. No se limita a lo sensorial sino al todo. En realidad le damos demasiado valor a ese todo "incontrolable".
  Sin embargo en las “situaciones de vida” el margen de maniobra es pequeño. De éstas, las grandes decisiones que se toman y que se ejecutan dependen en un sentido u otro el resto de la vida. Al igual que si no se llevan a cabo pero se sienten, nos pueden llegar a vaciar interiormente. Son en estas situaciones en las que hoy la ciencia y corazón van muy parejas. Lo que en otros tiempos se achacaba a simple intuición, e incluso por algunos del propio entorno personal se podían llegar a tildar de “locuras” cuando no atienden a una razón estructurada por los cánones de la sociedad del momento, de éstas depende la felicidad real. De entender, escuchar y ser consciente, consecuente con el sentir individual y escuchar al corazón, de esto depende la estabilidad emocional, de esto depende  en realidad esa gran verdad, “la felicidad”. Depende de no dar espacio a la razón en "el sentir" para que las emociones se manejen y se consoliden en el sentido apropiado, siendo así se estructuran las decisiones tomadas desde el cerebro corazón y notamos como una sensación inexplicable nos invade  y nos hace sentir en plenitud tan solo imaginando y visualizando. Un beso, un abrazo por ejemplo, “la sinrazón de la razón” no tiene cabida ni espacio.

  Siempre un mal, un dolor, viene de la mano de una negación. Negaciones alimentadas por las limitaciones que nos ponemos y los baremos están cuadriculados de una sociedad basada en el tener y no en el TENERSE.




  En realidad cada problema es una oportunidad y cada uno tiene innumerables resoluciones. Y digo “RE” y no soluciones porque la diferencia radica en el hacer una y otra vez. Si una solución ante una necesidad, ante una dificultad, no ha sido buena, ¡cámbialo! y  “RESUELVE”. Resuelve en otro sentido, sin demasiada espera ni miedo, porque "LAS ESPERAS" matan la vida cuando se hace hábito. Qué es la vida sino un acto continuo de amor y FE.  Fe como creencia en algo y de algo, nuestra capacidad. Valores basados en la integridad personal individual y amor. Amor a uno mismo y como consecuencia del amor, el medrar con el que se construye un bien común. Primero para uno mismo, después para los más cercanos, llegando, en conclusión,  a la construcción de una sociedad, trabajando para el bien común y el entorno natural. Queramos o no todos estamos conectados. Hagamos que no sea desde el egoísmo, que sea desde el altruismo y la compasión, el amor del sentir que todos nacimos para ser felices, ésta amigos, es la única verdad absoluta.

  Resolvamos atendiendo al corazón, con la única ley de hacer un poco más dichosos a cada persona que se pose en nuestras ramas. Ésta interconexión terminaría por hacer un camino y cruce de caminos de vida con un sentido mucho más acorde con la armonía del vivir, vivir sin otro objetivo que ser felices aportando.



Carlos Carrión
Coach personal y de la salud.
www.escueladeinteligencia.com

Entradas populares de este blog

TU ERES LA LUZ

ME GUSTA... LAS GENTES

MUJERES Y HOMBRES QUE AMAN EN EXCESO