LA LIBERTAD DE SER CONSCIENTES
Los
cambios que se generan en la forma de ver la vida y de vivirla suelen ser
inconscientes, atendiendo al devenir mismo de la persona, sin detenernos a
reflexionar sobre cuándo y a qué ritmo se producen. Este proceso suele venir
determinado por condicionantes externos, tanto sociales como familiares y
laborales.
La toma
de consciencia, el caminar por la vida presentes, llevando el ser consciente al
inconsciente y viceversa, van provocando los cambios que, siendo acompañados de
la prudencia introspectiva y el entendimiento del lugar que se ocupa en el
mundo, conduce a nuestro crecimiento interior. El ser consciente provoca una
pausa, un detenerse en nosotros mismos con mirada introspectiva y reflexiva, para
reordenar el bagaje de lo vivido, priorizar según nuestros valores y principios
individuales, siendo así desaparecen los conflictos.
Cada
persona es un mundo, somos millones los que convivimos en esta “pachamana”, por
lo que hay miles de millones de mundos en este nuestro mundo, comparable a
nuestro cuerpo físico con sus millones de células y con nuestro aliento
de vida. Cada uno de nosotros somos micromundos dentro del mundo. Tomar
conciencia de esto es abrazar la idea, al margen de la religiosidad, de que
papá Universo, Dios, o como cada cual quiera entenderlo y
expresarlo, está en nosotros y que somos partes indivisibles del propio
universo y Dios de Spinoza. El universo esta en continua evolución y
expansión, también lo estamos cada uno de nosotros como parte indivisible del
mismo e individualmente por nuestra propia evolución personal.
Ser
conscientes nos lleva a cada cual a encontrar nuestra verdad. Construye con
fuertes cimientos una persona íntegra y en sana evolución. Nos lleva a la gran
aventura de crecer en conocimiento personal y espiritual, más allá de los
condicionantes del día a día. La aceptación es una herramienta fundamental
para ayudarnos en este cambio de ciclo, poniendo nuestra gotita de agua en el
mar de la sabiduría y del medrar
colectivo.
¿QUÉ
FALLÓ ENTONCES Y POR QUÉ EL MUNDO ESTÁ EN UNA OLA DESTRUCTIVA ?
El mal
llamado juicio nos lleva a enjuiciar y movernos por la Re-Acción en vez de tomar
acción sin pretender cambiar a los demás, son los motivos que nos han
llevado a esta construcción destructiva donde las personas están DEMASIADO identificadas
con su ego y pensamiento, la educación competitiva destruye la libertad.
¿HAY
SOLUCIÓN PARA DEJAR A NUESTROS HIJOS UN MEJOR MUNDO?
Desde un
crecimiento
individual, sabiendo que cada uno tiene en sí mismo la llave de su
propia evolución, puede alcanzarse la paz interior necesaria en cada uno
de nosotros para generar una paz colectiva con equilibrio entre
pensamiento, sentimiento y acción.
Hay que pensar,
actuar, sentir con libertad individual en un sentido constructivo para
el colectivo. Llevemos el consciente al insconsciente para vivir en presente.
Carlos Carrión
Coach Personal y de la Salud
Integral
www.escueladeinteligencia.com
