ACEPTACÓN POR LIBRE ELECCIÓN
Hay ocasiones en la vida en las que tan solo nos queda aceptar las decisiones de otras personas, aunque estas no
correspondan con los deseos propios. En estos momentos tan solo podemos apoyar
al otro porque en realidad no sabemos por lo que pueda estar pasando. Dentro
del autoconocimiento y el trabajo personal, este duro ejercicio de empatía
atiende directamente al mantenerse integro aunque podamos llegar a sentir tristeza. A veces
esto nos puede llevar, siempre desde la pausa, a un reconocimiento de una "verdad" que no veíamos,
nos puede llevar a un conocimiento más amplio del otro y de nosotros mismos. Siempre en un sentido
positivo tenemos que posicionarnos para mirar desde ese nuevo prisma y de manera
neutra.
A veces las cosas son una pausa, un asentarse, un esperar que el oleaje calme para posteriormente disfrutar de la paz del remanso. Cada cual somos libres y en esta libertad es en el único lugar que podemos actuar, desde el amor, el amor propio y el incondicional. Hay que irse a un plano de entendimiento transpersonal e incluso espiritual si cabe, para poder entender desde el aprendizaje personal los haceres y conductas de cada cual. Si nuestras creencias no permiten tal entendimiento sencillamente aceptarlo, seguro que más adelante todo se reordena en sentido positivo de crecimiento para desde fuera con distancia ver y entender los "por qués". Igualmente hay que identificar algo importante, la experiencia y vivencia son personales, son nuestras, esto no ha de atender a terceros, es muy interesante poder disociar la experiencia del otro y la nuestra, asi como la propia experiencia separarla del hecho. Si estamos sintiendo algo, en el sentido que sea, amor, tristeza, o un simple instante mágico, etc., identificarlo, no coartarlo ni tratar de controlarlo y no sabotearse permitiendonos la experiencia de sentir y sacarle el jugo sin condicionantes, ni tan siquiera de la persona con la que se tenga la experiencia, que puede ser participe o no, quizá ni sepa nunca que nos hizo sentir, quiero decir, que nuestra experiencia es nuestra, hay que disfrutarla desde el corazón y sin racionalizar, llevándola a la autoindagación a ver donde nos lleva y que nos quiere decir de nosotros mismos.
Carlos Carrión
Coach Holistico y de la salud integral,
www.escueladeinteligencia.com
A veces las cosas son una pausa, un asentarse, un esperar que el oleaje calme para posteriormente disfrutar de la paz del remanso. Cada cual somos libres y en esta libertad es en el único lugar que podemos actuar, desde el amor, el amor propio y el incondicional. Hay que irse a un plano de entendimiento transpersonal e incluso espiritual si cabe, para poder entender desde el aprendizaje personal los haceres y conductas de cada cual. Si nuestras creencias no permiten tal entendimiento sencillamente aceptarlo, seguro que más adelante todo se reordena en sentido positivo de crecimiento para desde fuera con distancia ver y entender los "por qués". Igualmente hay que identificar algo importante, la experiencia y vivencia son personales, son nuestras, esto no ha de atender a terceros, es muy interesante poder disociar la experiencia del otro y la nuestra, asi como la propia experiencia separarla del hecho. Si estamos sintiendo algo, en el sentido que sea, amor, tristeza, o un simple instante mágico, etc., identificarlo, no coartarlo ni tratar de controlarlo y no sabotearse permitiendonos la experiencia de sentir y sacarle el jugo sin condicionantes, ni tan siquiera de la persona con la que se tenga la experiencia, que puede ser participe o no, quizá ni sepa nunca que nos hizo sentir, quiero decir, que nuestra experiencia es nuestra, hay que disfrutarla desde el corazón y sin racionalizar, llevándola a la autoindagación a ver donde nos lleva y que nos quiere decir de nosotros mismos.
Carlos Carrión
Coach Holistico y de la salud integral,
www.escueladeinteligencia.com
